Educación

La historia nos recuerda, enseña y demuestra que cuando las sociedades en su conducta son decadentes tanto en lo intelectual como en su comportamiento inexorablemente conducen a sus naciones al colapso económico, social y el más disolvente e irreparable en el tiempo por sus consecuencias el deterioro de la educación de su juventud. Pues bien nosotros estamos en este punto de inflexión, ahora potenciado y acelerado por la pandemia en el que se bifurcan los caminos a recorrer.

Regiones económicas son el futuro

Hoy no hay sector económico y social que no tenga reclamos más que valederos, porque están transitando una crisis terminal. Las respuestas a estas legítimas demandas por parte de los funcionarios del gobierno son vagas, pueriles, infantiles en su optimismo e infinitamente alejadas de la realidad.

Una sociedad incomprensible

Se cerraron y oficializaron las listas para las próximas elecciones y se repite la misma práctica electoral, ellas evidencian un enroque de cargos y lugares de las personas que las integran que pretenden consolidar al pasado en presente sin futuro. ¡Triste realidad!

Hora de meditación y decisiones

Entramos en plena campaña electoral, desde el gobierno se entiende que anestesiando
las variables económicas y sociales podrán llegar a las elecciones con el camino más
despejado y ganarlas, posiblemente tengan razón y ganen, pero el día después cuando la anestesia desaparezca que harán.

Argentina camino de servidumbre

El acelerado deterioro en todos los ordenes que sufre la Republica la esta aproximando a un punto de inflexión que de no reaccionar sus consecuencias serán irreversibles.
Se viene reclamando un plan económico que a la fecha no se conoce, sin embargo el gobierno insiste en que si lo hay y es cierto, tan cierto que no lo pueden dar a conocer ni difundir porque es de “economía planificada” que tiene el objetivo de llevarnos al socialismo, algo que la sociedad no aceptaría, sin embargo todas la decisiones apuntan a este objetivo: la abolición de la empresa privada y de los medios de producción.

Argentina Una Trágica Comedia

¡Lasciate ogni speranza, voi, ch’entrate! ¡Dejad toda esperanza vos que entráis! Es la expresión que utiliza Dante Alighieri en su monumental obra La Divina Comedia, al inicio del canto tercero para advertir a las almas de quienes ingresan al infierno, esto también es aplicable por analogía a la Argentina luego que se nos considere por Morgan Stanley Capital Investment (MSCI) en su Revisión Anual de Clasificaciones de Mercado, en la categoría de “standalone”, en lugar de hacerla descender como se esperaba al nivel de “frontera” al que habíamos accedido en junio de 2018, que se formalizo en mayo de 2019.

Ante la Reflexión y la Acción

El cúmulo de adversidades que hoy ensombrecen el cielo y horizonte de la Argentina
debe llamarnos a la reflexión sobre que nos pasa y que hacemos para revertir este acelerado proceso que nos esta conduciendo a un destino del que no hay retorno.

Dilapidamos la herencia – Malogramos el presente – Destruimos el futuro.

Dilapidamos la herencia que nos había dejado la argentina opulenta de comienzos del siglo XX, nos endeudamos por varias generaciones, destruimos el futuro de nuestros niños y jóvenes. ¿Qué motivo este derrumbe institucional, económico, moral, social y educativo? Nuestra indolencia, irresponsabilidad, de no querer mirar, no observar, no reaccionar, ni castigar a la corrupción y a los corruptos, esto nos esta conduciendo a que dejamos con indiferencia que se este destruyendo la república.

¿Cuál es nuestro destino?

Los argentinos nos estamos convirtiendo es zombis en los que la incertidumbre, el temor, la tristeza, la apatía dominan nuestro espíritu, animo y proceder esto nos conduce a aceptar con fatalismo que los corruptos e inoperantes destruyan la república.